La exclusividad de cada diseño nace en una historia de mi vida
La etimología del nombre nos habla de resplandor. Berta, me explica la delicadeza de las amapolas y el instinto de esta flor: son silvestres y salvajes, delicadas y bonitas. Lo hace con ojos llenos de fascinación y estima. Crecen por su propio deseo y tienen las riendas de su camino.
La flor de Edelweiss se halla agazapada dulce y sigilosa en zonas de alta montaña, envuelta de nieve y abetos. Allá es dónde Marta, respira su Norte y dónde vuelve sintiendo que la montaña es su casa. Ella describe la flor llena de pureza y nobleza, y a mi me gusta pensar que toda la belleza que refleja en la flor, habita en ella.
Mujer guerrera, de apariencia gitana; ojos claros y pelo largo, liso, negro y brillante. Piel morena y sonrisa despampanante. Su presencia no te deja indiferente, o al menos no me lo dejó a mi. Y cuando me dijo que se llamaba Almendra, eso fue rizar el rizo. Amante de los caballos, segura, salvaje y viva respira entre ellos.
Volvíamos en coche de un festival de reggae y vimos a lo lejos, una casa grande con una majestuosa buganvilia en la entrada. Sheila expresó que en su casa habría una así, ante la cual fundirse con el Sol de primera hora de verano. Lagartija amante del calorcito. Ella ve en toda mirada ajena la de Guru Ram Das, con la misma dulzura que nos despiertan sus bonitos ojos. Sheila fue quién me tendió la mano ante el mundo del kundalini yoga.
Amante de las plantas y de hacer las cosas con variedad y dedicación con sus manitas. Curioso, fresco y alegre. Guerau tiene un proyecto de joyería que se llama Lunardeplata y lo bautizamos como Lunarcito. Él ganó el sorteo del año, y eligió los tucanes y las costillas de Adán como protagonistas. Éste fue el resultado de su idea, un fresco y tropical estampado.
Mi padre y mi madre tuvieron la genial idea de que retomara el primer estampado de la primera colección de la marca, Muntsa, y le diera un soplo de aire. Le puse mimo a la flor de jonça (junquillo azul) y al hipérico, le añadí arítjol (zarzaparrilla) y mantuve intacta la sutileza de la línea de la montaña y las flores de almendro.
Así llegó Muntsa 2.0, para seguir honrando la majestuosa Montserrat que tantos espectáculos nos regala.